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4/3/26

Interés paleontológico del Distrito San Blas-Canillejas (BIC)(2ª Parte)


  • Fósiles de tortuga de más de 15 millones de años en San Blas-Canillejas

Hace unos 15 millones de años, cuando Madrid no era una ciudad sino una vasta extensión de llanuras, ríos y bosques templados, unas criaturas gigantes avanzaban lentamente sobre la tierra. Caminaban con calma, dejando profundas huellas. Eran tortugas terrestres colosales, algunas de ellas capaces de alcanzar hasta dos metros de longitud, titanes del pasado que hoy conocemos con el nombre de Titanochelon bolivari.


  • Un poco de historia: Unas tortugas titánicas que se paseaban por Madrid. Autora, Carmen Martínez (09/09/2020)

Las primeras pistas documentadas surgieron en el siglo XIX. En 1872, el zoólogo Ignacio Bolívar comunicó a la Real Sociedad de Historia Natural un hallazgo sorprendente. Durante una excursión científica a la Casa de Campo de Madrid, él y otros colegas encontraron una tortuga fósil incrustada en el cauce del arroyo de los Meaques. Solo una parte del animal era visible, pero bastó para calcular que aquel ejemplar mediría alrededor de metro y medio de longitud. Bolívar comprendió de inmediato la importancia del descubrimiento: aquel fósil llenaba un vacío fundamental en el conocimiento de la fauna del período Terciario en los alrededores de Madrid.

Hasta ese momento, la existencia de tortugas gigantes en la región solo se intuía gracias a un fragmento aislado encontrado años antes por el ingeniero de Minas Casiano de Prado, quien en 1862 había descubierto el yacimiento paleolítico de San Isidro. Aquel pequeño resto sugería la presencia de grandes reptiles, pero no ofrecía pruebas concluyentes. El hallazgo de Bolívar confirmó por fin que aquellas sospechas eran ciertas.

Tendrían que pasar tres décadas para volver a tener noticias de estas enormes tortugas: Zulueta y su compañero de estudios Eduardo Amoedo encontrarían casualmente en un cerro de Vallecas una tortuga similar, en lo que a dimensiones se refiere (1906).

Durante el primer tercio del siglo XX continuaron apareciendo restos fósiles de tortugas gigantes en Madrid y en otras provincias españolas. Vivían en ecosistemas cálidos, a veces áridos, pero siempre en la proximidad del agua y de la vegetación de la que se alimentaban, con la que parcialmente cubrían sus necesidades hídricas.

En 1917, el paleontólogo Eduardo Hernández Pacheco publicó una nota sobre el hallazgo de tortugas fósiles en los terrenos miocenos de Alcalá de Henares, que pretendía ser un avance de la descripción de una nueva especie, también presente en otras localidades. Incluida en el género Testudo, que entonces era un cajón de sastre que reunía a muchas de las tortugas terrestres de varios continentes, la llamó Testudo bolivari en homenaje al director del MNCN, Ignacio Bolívar.

En octubre de 1933, Royo Gómez, acompañado por el geólogo, Vicente Sos Baynat, extrajeron varios ejemplares en Arévalo (Ávila), que, junto con otros restos depositados en el MNCN, le permitieron realizar una descripción más completa del caparazón, así como aportar datos sobre el cráneo. Lamentablemente, la Guerra Civil española impidió que continuasen sus investigaciones.

Ochenta años después ha sido posible esclarecer la situación taxonómica de esta tortuga gigante. Ahora se sabe que el género Cheirogaster, en el que había sido ubicada en los años ochenta del pasado siglo y que agrupaba a todas las tortugas terrestres medianas y gigantes europeas, ha quedado restringido a una única especie de unos 40 cm que vivió en Francia hace unos 35 millones de años.

Así la investigación ha permitido describir un nuevo género, Titanochelon, que engloba a las tortugas terrestres de gran tamaño que vivieron en Europa y Asia occidental, hace entre veinte y dos millones de años. La especie española, Titanochelon bolivari, es la mejor representada de todas las tortugas gigantes europeas, habiendo sido seleccionada como la especie tipo del género, que sirve para describirlo, y la localidad tipo es Alcalá de Henares.

  • Los fósiles de Titanochelon bolivari de San Blas-Canillejas (Zona BIC)

El distrito de San Blas-Canillejas destaca especialmente por la abundancia de estos descubrimientos, todos incluidos dentro de la Zona BIC Paleontológica de Ciudad Pegaso-O´Donnell-Cantera del Trapero (en las obras del polideportivo Fabián Roncero, en Ciudad Pegaso, obras de la Peineta y obras de un centro comercial en la calle Estocolmo)

En el aparcamiento del Centro Comercial Makro empezó nuestro interés cuando nos topamos con la urna de una reproducción de la tortuga Titanochelon bolivari, recuerdo del hallazgo del yacimiento Makro-Las Rejas, donde aparecieron miles de fragmentos de tortugas. Este yacimiento es excepcional por el número y la calidad de los restos localizados.

Y nos llevó a visitar el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (Alcala de Henares), que custodia restos faunísticos de la tortuga de esta zona BIC paleontológica (Caparazón, Cráneo, Dentario, Espolón).

Vivió cerca de los lagos estacionales hace 14 millones de años. En este entorno se han hallado esqueletos completos con una conservación excepcional, siendo uno de los mejores yacimientos de tortugas fósiles terrestres del Mioceno.


Así, en el subsuelo, bajo el asfalto, los edificios y la vida cotidiana de la ciudad moderna, Madrid guarda la memoria silenciosa de aquellos gigantes tranquilos que caminaron por sus tierras hace millones de años. La Titanochelon bolivari forma parte de la historia natural que convierte a Madrid y a San Blas-Canillejas en testigos privilegiados de un pasado en el que las tortugas fueron, por un tiempo, las verdaderas dueñas del paisaje.

“Tita Boli “ (Titanochelon bolivari)

Fuentes:

http://mncn.bmtest.es/es/comunicacion/blog/unas-tortugas-titanicas-que-se-paseaban-por-madrid

https://paginadeldistrito.com/los-restos-de-una-tortuga-del-pleistoceno-retrasan-las-obras-de-mercadona

https://ceres.mcu.es/pages/ResultSearch?txtSimpleSearch=ZONA%3Cb%3E%20ARQUEOL%D3GICA%20CIUDAD%20%3C/b%3EPEGASO-O%B4DONELL-CANTERA%3Cb%3E%20DEL%20TRAPERO%20%3C/b%3E(CM/079/0796)&simpleSearch=0&hipertextSearch=1&search=simpleSelection&MuseumsSearch=&MuseumsRolSearch=27&listaMuseos=null







23/2/26

Interés paleontológico del Distrito San Blas-Canillejas (BIC)(1ª parte)


  • 1.- Interés paleontológico del Distrito San Blas-Canillejas (BIC) (Primera parte)
-Zona Arqueológica de Ciudad Pegaso-O'Donnell-Cantera del Trapero: BIC (incoado: Resolución del 9 de abril 1990. BOE 145. Protección BIC: resolución de 28 de septiembre de 2023, BOCM 240).


Descripción: En esta zona se localizan tres puntos de interés paleontológico: Ciudad Pegaso- O'Donnell - Cantera del Trapero. Yacimientos muy próximos entre sí y de características similares, pertenecientes al Terciario. Los materiales en los que se encuentran estos yacimientos son margas. arcillas y arcosas de la denominada “facies Madrid” del Aragoniense Medio (Mioceno), que da lugar a los típicos barrancos y cárcavas producidos por la erosión de cursos intermitentes de agua. Los restos fósiles hallados corresponden en su mayor parte a micromamíferos obtenidos a través del lavado de los sedimentos recogidos. Los microfósiles son visibles a simple vista. Están constituidos por piezas esqueléticas de reptiles y pequeños mamíferos desarticulados y dispersos en la matriz arcillosa. Abundan mandíbulas, dientes aislados, falanges y fragmentos de huesos largos, cuya edad es el Mioceno Medio (Aragoniense), radicando el interés de la fauna en su abundancia y condiciones peculiares de acumulación y aparición.


Los restos fósiles de una tortuga gigante encontrados en la parcela de la calle Estocolmo (Mercadona) se suman a los hallados en el polideportivo Fabián Roncero y en el aparcamiento en superficie de Makro, en ambas ocasiones se encontraron mandíbulas de mastodontes.

  • 3.- Fauna con “Hispanotherium” documentados en el subsuelo del nuevo estadio de Madrid-La Peineta. (Acta reunión de arqueología madrileña 2014) (entorno BIC)


Los hallazgos de fragmentos de macrovertebrados fueron algunos restos poscraneales y fragmentos dentales recuperados que pertenecen al Hispanotherium matritense, un tipo de rinoceronte que vivió en el Mioceno medio, cuya especie es representativa de los yacimientos paleontológicos del Aragoniense medio de Madrid.

Varios restos poscraneales, entre ellos varios astrágalos y tres falanges, pertenecen al artiodáctilo Triceromeryx pachecoi. Compartía parecido morfológico con los ciervos y las jirafas, cuya característica más relevante es una cornamenta con protuberancia ósea en forma de Y.

Se ha identificado un fragmento óseo perteneciente a un suido tipo jabalí: el Bunolistriodon lockharti.

Muestreo de la Peineta

También se ha reconocido una placa de la coraza de las extremidades traseras de una tortuga (quelonio), que puede pertenecer a la especie Titanochelon Bolivari.

En las muestras micropaleontológicas recogidas se han recuperado numerosos restos de microvertebrados, pertenecientes a los órdenes Lagomorpha (Lagopsis penai), Rodentia (familia, Cricetidae), y Artiodactyla (familia Cainotheriidae, género Cainotherium), y elementos pertenecientes a la clase Reptilia.
  • 4.- Conclusiones:
Todos estos hallazgos ratifican la gran importancia paleontológica de la zona.

La LEY 8/2023, de 30 de marzo, de Patrimonio Cultural de la CM establece en el Artículo 61 los criterios de actuaciones para su protección en yacimientos arqueológicos y paleontológicos con autorización de obras por la Consejería competente en materia de patrimonio cultural.

En la extensión BIC de SBC:

-La minería que extrae la sepiolita tuvo que llegar hasta los estratos donde se pueden encontrar estos yacimientos.

Uno de los yacimientos paleontológicos más importantes de la CM de Madrid, el Cerro de los Batallones, fue fortuito en el año 1991, por la misma empresa minera.

-El plan urbanístico Inicial de la NCE presenta un informe arqueológico y paleontológico (junio 2004). 1282 sondeos a una profundidad media de -2m. El dictamen final del mismo establece que “no existen restos arqueológicos ni paleontológicos que deban ser conservados que impidan el desarrollo del Proyecto de Urbanización previsto. No obstante, deberá realizarse el control del movimiento de tierras bajo supervisión arqueológica y paleontológica con el fin de detectar posibles restos no detectados durante la prospección.”.

(En fase de consulta, no se adjunta el anexo 3 con las fichas estratigráficas y el informe paleontológico)

Con este informe, el 26 julio 2004 Patrimonio histórico de la CM autoriza la obra urbanística de la NCE con la prescripción: deberá realizarse el control arqueológico y paleontológico de los movimientos de tierra.

-Todo el entorno del Estadio Metropolitano está ahora en obras con excavaciones profundas.

-Forma parte del proyecto vecinal “La Casa Campo de Las Lagunas de Ambroz”



El subsuelo protege el patrimonio arqueológico y paleontológico que es un legado y testigo de nuestra historia social y natural. Hay que cuidarlo.

Fuentes y ampliación de la información en los documentos del Drive: